El riesgo y yo
Moi…et le risque
1. ¿Cuáles son los factores que me llevan a correr un
riesgo?
2. Voy a confiar en los hombres
3. Desconfío de los hombres
4. Preferencias sexuales
5. Recaigo una noche
6. Internet y correr un riesgo
7. Las primeras experiencias sexuales a 15 ó a 55 años
8. Correr el riesgo sexual y yo: pistas para cogitar
9. Fuentes
Los riesgos son inevitables en la vida. Algunos riesgos son imprevisibles, otros son elegidos. Así cuando es cuestión de infecciones sexualmente transmisibles (ITS), la ponderación de un riesgo de transmisión no siempre es fácil. ¿Es que puedo contraer yo el VIH/sida si le hago una felación? ¿Puedo atrapar una gonorrea si trago el esperma? ¿Cuál es un comportamiento sexual de elevado o de bajo riesgo? Varias interrogantes surgen.
Una cosa es cierta, el sexo anorrectal sin condón expone al individuo al riesgo de contraer el VIH y todas las ITS sin excepción de ninguna de éstas. Es por esto que el uso del condón para esta práctica es indispensable. Sin embargo la decisión de correr este riesgo o no, es mucho más compleja que de saber que uno debe ponerse un preservativo.
1. ¿Cuáles son los factores que me llevan
a correr un riesgo?
En el momento de la penetración anal las decisiones se
toman rápidamente, ya sea por falta de tiempo o simplemente no hay las ganas de meditar el uso del condón. Incluso si al inicio del encuentro sexual había la intención de usar el condón la pasión nos conduce a veces por sobre la razón. Esto es profundamente humano y lamentablemente nos posiciona en estado de vulnerabilidad, vulnerabilidad en la que las emociones y el placer carnal pueden exceder nuestra conciencia a propósito del uso del preservativo, y rebasar también la preocupación por la conservar la salud sexual.
Algunos elementos detonadores pueden incentivar esta pasión, y favorecer el arriesgarse. Esos elementos tienen la facilidad de obnubilar nuestro marco de referencia intrínseco: nuestros valores, nuestras creencias, nuestros conocimientos, etcétera, hasta el punto en que de repente consumamos lo inconcebible hasta hacía unos segundos.
He aquí unos de esos detonadores:
[Voici quelques-uns de ces déclencheurs:]
El deseo. El que sentimos por el otro, pero sobre todo, el deseo del otro en relación a nosotros parece intensificar y justificar el deseo de poseerlo analmente. Cuando sentimos que el otro nos desea y que nos lo comunica por el calor de su cuerpo, la intención de emplear un condón puede ser modificada.
La confianza. Cuando gozamos de la confianza de una persona, uno se siente más cerca de ella. Ese sentimiento puede incitarnos fuertemente a no usar el preservativo. Después de todo decimos: "él y yo nos conocemos". La decisión de tener o no confianza generalmente se basa en criterios que uno se fija, conscientemente o no. He aquí los más citados criterios de confianza, criterios mencionados en la Cohorte Omega (estudio montrealés que agrupa mil ochocientos hombres que sustentan relaciones carnales con otros hombres).
2. Voy a confiar en los hombres
Comunicación
[Communication]
con quien yo sostuve una conversación
quien habla de sexo sin riesgo
Apariencia y atracción:
[Apparence et attrait:]
quien está bien plantado, quien presenta buen vestido
quien parece gozar de buena salud
quien nos atrae físicamente
Personalidad:
[Personnalité:]
tipo amable, carismático y que parece honesto
tío reservado, estable o responsable
amigo que se ve inteligente, bien educado y culto
La intuición es un factor también mencionado cuando se
habla de conferir la confianza al otro. Hay personas quienes establecen la relación instantáneamente, es inexplicable el porqué de eso. Es un asunto de química, de presentimiento, una impresión de estar familiarizado ya con esa otra persona. Ese sentirse familiarizado ya, induce a la confianza.
Algunos hombres no presentan ningún parámetro para otorgar la confianza pero puede que presenten criterios para desconfiar. Generalmente cuando uno desconfía de la pareja sexual y la práctica será sexo ano-rectal, uno tiene la tendencia a echar mano del condón o a escoger otras rutinas sexuales, o evita uno el contacto con el semen y otras secreciones biológicas.
3. Desconfío de los hombres
[Je me méfie du gars…]
estilo sexual o actitud:
[Style sexuel ou type d'attitude:]
quien da muestra de avidez de sexo
quien está demasiado disponible
quien necea, compele o acentúa mucho a tener sexo
quien disiente sexualmente de nos
quien adopta determinados tipos de seducción
clases de rutinas y contacto con el semen:
[Types de pratiques et contacts avec le sperme:]
quien no quiere practicar el sexo sin riesgo o quien es seropositivo
quien insiste en tener sexo anal
apariencia:
[apparence:]
quien aparenta estar enfermo o quien centra mucho su atención en su apariencia física
personalidad:
[Personnalité:]
desagradable en general
consumo de alcohol o de droga por la pareja
[Consommation d'alcool ou de drogue par le partenaire]
Notarás que el fundamento de la desconfianza está apuntalado en la interpretación o la aportación de mensajes de prevención, por el contrario, los lineamientos para otorgar confianza son de orden más personal y subjetivo.
4. Preferencias sexuales
Si la penetración rectal deviene la rutina sexual preferida, el riesgo de no usar condón aumenta. El sentido que uno le dé a la relación anal, representa un factor que va a influenciar la decisión de ponerse o no el condón.
Según los integrantes de la Cohorte Omega, la penetración rectal puede tomar los significados siguientes:
aspecto de fusión-comunión total con la pareja
favor-privilegio, por ejemplo con el amante solamente
juego de dominar-obedecer
madurez sexual, impresión de haber alcanzado la madurez sexual si practica uno el sexo anal
placer, goce último
violencia sadomasoquista
Para descubrir el sentido de la penetración anal por uno mismo, si no lo sabe uno ya, las preguntas siguientes pueden formularse:
¿qué me gusta físicamente de la penetración anal?
¿qué sensación me ofrece el sexo anal?
Uno puede también cuestionarse:
¿en qué el uso del condón me impide lograr ese gozo? ¿dónde disminuye el condón el sentido de la penetración anal?
5. Recaigo una noche
[Je rechute pour une nuit…]
Las campañas de prevención de las ITS y del VIH/sida, son puestas en marcha estableciendo como principio el uso sistemático del condón para toda relación anal. Aparte de la abstinencia, para mantener la salud sexual el condón es la mejor opción. En la realidad sin embargo al menos una vez en la vida uno piensa "¡al daiblo el condón!".
tabú de la recaída
[Tabou de la rechute]
En ese caso hay que recordar que es en gente que no solía usarlo. La gente que recae es gente que más bien se siente mal de usar el condón. Muchas veces es el efecto del alcohol, de la droga, etc. que cambia la percepción del condón. Esta gente puede sentirse culpable de haber cometido un error, el resultado es que esta gente no habla de esto.
Ese silencio hacia la realidad de la recaída crea un sentimiento de culpabilidad, de cólera, de enojo, de pánico, de de aislamiento, en este caso uno se juzga a sí mismo. Uno cree vivir esta situación solo, esto si no habla uno del miedo de haber contraído o contagiado una ITS o el VIH.
Aquellos quienes han conocido la angustia que puede sobrevenir después de haber refocilado con penetración anal sin la protección del condón, pasan una angustia de más, angustia innecesaria en nuestras vidas de ya sumamente angustiadas con tantos elementos que escapan a nuestro contol. Enfundar un preservativo es un gesto simple que nos soslaya de una grande angustia porque nos eivta la exposición al peligro.
6. Internet y correr un riesgo
[Internet et la prise de risque]
El uso del internet para fines sexuales es una realidad bien sabida. Por medio del internet uno puede satisfacer diferentes necesidades sexuales como por ejemplo la masturbación, el tecleo erótico en salas de charlas o los encuentros que no es sino hallar parejas sexuales con parafilias. Por un lado el cibersexo ofrece la ventaja de lo virtualesto es que, uno puede prescindir de una pareja genuina y aun así tener sexo sin preocuparse de atrapar o contagiar una infección sexualmente transmisible o el VIH.
El internet ofrece la capacidad de aumentar el número de encuentros sexuales encubierto bajo el anonimato si así uno lo desea. Este aspecto de ignoto puede favorecer la exploración de prácticas sexuales a las que no se entregaría uno sino sólo aquí en el internet. Lo desconocido, lo prohibido y el correr un riesgo constituyen contextos excitantes.
No debe uno olvidar tampoco que el internet modifica el espacio y el tiempo y transforma el contacto con la realidad, específicamente en las salas de charlas, en las que el vínculo amistoso se establece rápidamente y suscita un sentimiento de confianza hacia el otro. La impresión de conocer al otro no es sino sólo de modo virtual, eso nos incita a correr un riesgo sexual.
En el universo internet, sabemos que hay cabida para la mentira y la fantasía. En internet todo el mundo es bello y con enormes falos ¿no es así? Se permite uno creer en la ilusión pero ¡uno se cuida!
7. Las primeras experiencias sexuales a 15 ó a 55 años
[Les premières expériences sexuelles… à 15 ou à 55 ans]
De manera general las primeras experiencias sexuales no son planeadas. Lamentablemente en razón del prejudicio social que siempre enfrenta la homosexualidad, la que es confinada a tabú, estas relaciones se consuman por lo general de modo furtivo, en la clandestinidad y en el anonimato.
Las primeras experiencias sexuales complican la negociación y el usar el condón, sobre todo si el compañero sexual es experimentado. La confianza y la premura de explorar los placeres de la sexualidad pesan mucho en la balanza, pesan más que el sexo sin riesgo.
Si vosotros estáis experimentando vuestras primeras correrías sexuales, saboread los placeres carnales que el sexo os ofrece, después de todo las delectables primeras relaciones sexuales sólo se viven una vez en la vida. La sexualidad es un aprendizaje como todo, como el uso del condón, por ello ¿por qué no aprendéis ambos a la vez?
8. Correr el riesgo sexual y yo: pistas para cogitar
[La prise d'un risque et moi: pistes de réflexion]
¿hasta dónde estoy yo dispuesto a correr un riesgo?
¿en cuál contexto y en cuál momento estoy más propenso de correr un riesgo?
¿cómo me siento cuando me posiciono en peligro? ¿cómo me siento antes, durante y después?
¿cómo reacciono a la idea de haber contraído o transmitido el VIH o una ITS? ◊
9. fuentes
[Références]
Bossé, M.-A. La Sexualité: un PAS vers la vie. CAP-SIDA. 1998
Girard, M-E. la première relation homosexuelle : analyse de récits recueillis sur Internet. Travail effectué dans le cadre du cours Dimensions socioculturelles des pratiques et discours sexuels. Maîtrise en sexologie, Décembre 2002.
Lévy, J. Internet et pratiques à risques face au VIH/SID. Bulletin d'information en recherche sociale sur les MTS et le SID. Été 2003 - no. 16.
Otis, J. et collaborateurs. Omega 1996-2003 : Comprendre la prise de risque sexuel pour mieux orienter l'action. Présenté dans le cadre d'outillons-nous. 2003.
Séro Zéro. Ma vie gaie : le parcours en soi, 1998
El sexo seguro
[Le sexe sécuritaire]
El profiláctico, el otro y yo
La práctica en solitario
Yo ejecuto el sexo seguro
El lenguaje no verbal
"Se rasgó el condón"
El condón se rajó y… ¿mi salud?
Nosotros formamos una pareja y anhelamos no usar más el condón
Consejos para hacer fácil el diálogo sobre el sexo seguro
El profiláctico, el otro y yo
[Le condom, moi et l'autre]
A pesar de la ubicuidad en nuestra sociedad, es evidente que es más fácil de parlar de sexualidad en una revista o en la televisión, que en la recámara de uno con otra persona; sobre todo si se trata de sexo seguro.
¿Por qué es difícil abordar el tema del profiláctico? de hecho es auténticamente difícil, tanto, que uno prefiere correr un riesgo en silencio al grado de comprometer la salud de uno mismo en vez de tratar el tema. Éstas son situaciones e interrogantes que uno debe formularse si un presenta problema para conversar del condón y para utilizarlo. La primera persona a confrontar sobre el sexo seguro es uno mismo.
La decisión de usar el profiláctico es ante todo un asunto de responsabilidad individual. Nosotros decidimos por nosotros mismos de la vida sexual que uno apetece llevar. Es importante cuestionarse por qué usamos el condón o por qué no lo empleamos. ¿Cuál es nuestra concepción del condón? ¿es que significa el profiláctico un lastre, una barrera a la espontaneidad? o más bien: ¿representa una ocasión de explorar la sexualidad en toda entrega y sin riesgo? Obviamente no siempre jamás será usado el condón si uno se lo impone como obligación, pero es diferente si uno lo hace como decisión personal.
La práctica en solitario
[La pratique en solo]
Hay que esperar un tiempo para familiarizarse con el condón, el mejor modo de lograrlo es la masturbación con un condón. La idea no es que uno se tenga siempre que masturbar con un profiláctico puesto, no, la idea es intentar algunas veces hasta que uno se sienta bien con el látex.
El aprendizaje de la sexualidad, el descubrimiento del cuerpo de uno, y el descubrir los placeres que el cuerpo otorga, pasan forzosamente por la masturbación. Es así que nosotros somos nuestras primeras parejas sexuales de nosotros mismos, luego entonces ¿por qué el aprendizaje del condón habría de ser diferente? además que uno puede tomarse el tiempo necesario. No es en el momento del apasionado magreo sexual que vamos a ponernos a revisar la textura, consistencia, versatilidad, formas e instrucciones para usarlo, etc.
Practicar cómo ponerse un condón para masturbarse es lo ideal tanto para el novato como para el diestro. No significa que porque lo usamos con frecuencia regular, que lo colocamos correctamente o que uno se siente bien de usarlo, no, no es así.
¿No muy convencido del dúo condón-masturbación? He aquí algunos argumentos complementarios:
Acontece a veces que después de desafortunadas
experiencias con una marca de condón, uno decide que no le place a uno el condón y que por ello no lo empleará más. ¡Un momento! Es el momento justo para explorar diferentes clases de condón. En nuestros días existe una enorme variedad como son condones en: látex, poliuretano, delgados, acanalados, grande talla, ajustados, pequeños, etc. Uno debe probar cuáles son los que le convienen más a uno, uno debe darse el tiempo de descubrirlos. Uno no compra la primera camisa que uno halla, no, lejos de eso uno toma el tiempo de probársela para asegurarse que queda bien a uno, esto mismo acontece con los profilácticos y, la masturbación es el laboratorio ex profeso para la experimentación de el preservativo.
En teoría meter la verga en el condón es un acto
sencillo. En la realidad sin embargo acontece lo contrario.
Generalmente es un lío abrir la bolsita o paquetito que contiene el condón. Uno nunca sabe cuál es la cara correcta del condón para desplegarlo. Muchas veces el semen sale al momento de quitarnos el condón. El uso del condón durante la masturbación permite practicar las etapas indispensables para la colocación y para el retiro de este artefacto. Entre más practica uno, uno más sabe cómo manejarlo y se siente uno menos torpe o apenado de colocárselo sí mismo o a la pareja durante la cópula.
De modo igual, es un lío familiarizarse uno con los
lubricantes ya a base de agua ya a base de silicones. Además de esto, existen varios tipos y cada uno presenta determinadas propiedades (más líquido, más pegajoso, etc.). Basta con que uno eche mano de ellos para conocerlos bien. Uno puede añadir lubricante al interior y al exterior del condón. Unas cuantas gotas serán suficientes para aumentar las sensaciones de placer. No debe uno usar a guisa de lubricante para el condón aceite de bebé, ni aceite para masaje, ni vaselina, ni productos derivados de el petróleo, éstos alteran la calidad del látex.
Para quienes el condón les ocasiona la pérdida de
erección en su verga, la masturbación con el condón es lo ideal; para comprender: ¿qué es lo que me ocasiona la pérdida de erección en mi pene? Uno busca las causas uno halla las soluciones ¡todo es sólo asunto de explorar!
Entre más usamos nosotros el condón, más fácil será integrarlo a nuestra vida sexual y, menos tendremos la impresión que se desgarra intempestivamente.
Yo ejecuto el sexo seguro
Je pratique le sexe sécuritaire
Se trata de una muy sencilla oración que se inscribe en un universo complejo, el de la sexualidad compartida dónde gravitan los compromisos emotivos, la necesidad del contacto físico y el deseo. Osar proferir esa oración es entregarse al otro, es revelar uno sus valores, sus preocupaciones y es asimismo afirmarse. No es siempre fácil proferir esa oración cuando el hombre que yace delante de uno nos excita y, uno anhela que él presente el mismo deseo por nosotros.
El temor es un factor que puede impedirnos hablar de el condón con la pareja carnal:
miedo de qué va a pensar el otro de mí
miedo que el otro no piense como yo
temor al rechazo
temor que se enoje
miedo que piense que yo contraje el VIH u otra ITS
temor a que él diga "no"
miedo…
El miedo es irracional y aparece como una creación de
nuestra mente. Es importante que uno conozca sus miedos y temores y, revisar sus vínculos con la realidad. Uno quedará sorprendido de constatar que el otro desea también usar el profiláctico sin mucho averiguar ni arenga alguna. En ese caso el denuedo de abordar el asunto del sexo seguro y el uso del condón puede hacer el encuentro carnal más anhelante.
En el caso contrario si la pareja rehúsa el usar el condón, nosotros estamos en el pleno derecho de cuestionarnos si ese hombre es susceptible de deseo al punto de correr un riesgo. No es sencillo rehusar una relación sexual debido a que la pareja prefiere el sexo no seguro. El uso del preservativo es ante todo un compromiso hacia sí mismo y nuestra salud sexual. ¡Hay que persuadirse a sí mismo que uno vale la pena!
Los mitos nos impiden hablar del condón. Los mitos son juicios preconcebidos infundados que no guardan relación o vínculo con la realidad; uno adhiere a mitos que nos hacen justificar el sexo anal sin protección. Esos mitos son empleados tanto por hombres seronegativos como por hombres seropositivos.
Ejemplos de mitos:
él me diría si fuera seronegativo o si fuera seropositivo
él no usa condón porque seguro es seronegativo
yo cojo generalmente sin condón y jamás he contraído el VIH luego entonces debo ser inmune
los activos no pueden atraparlo
él eyaculó dentro de mí seguro porque es seronegativo
yo soy seronegativo, yo barrunto que él también lo es
yo soy seropositivo, yo presumo que él también lo es
no usar el condón es una seña de confianza
Ah sí ¿cómo uno sabe lo que sabe? ¿sobre qué reposan las
conclusiones? Cualesquiera que sean las justificaciones que uno se dé, eso en nada cambia la realidad que en teniendo relaciones sexuales sin protección uno se expone al VIH y a otras infecciones transmisibles sexualmente. Uno debe forzosamente verificar nuestras creencias e ideas.
El lenguaje no verbal
[Le langage non-verbal]
¡La comunicación puede ser establecida sin decir una sola
palabra! Algunos consejos para hacer entender al compañero que el uso del profiláctico no esta sujeto a ser negociado:
siempre poseer condones sobre uno, en el automotor, en toda pieza del hogar.
dejar condones y lubricante a la mano, por ejemplo sobre la mesa de noche
alargar un condón a la pareja antes de la penetración anorrectal o colocárselo uno mismo
en el sauna hay que mostrar que uno porta condón ostentándolo salido de la toalla que uno porta a la cintura
El condón se ha roto
Le condom s'est brisé!!!
Acontece a veces que el condón se rompe o se rasga sin nosotros percatarnos de ello. Generalmente la rotura de un condón obedece a un mal uso de él.
He aquí algunos consejos para que el profiláctico
permanezca indemne:
siempre revisar la fecha de expiración ostentada en la caja y en cada saquito de cada condón; no usar el condón si la fecha está caduca
jamás guardar los condones en las bolsas de la ropa ni en el portamonedas ni en la cartera, jamás portarlo en lugar que sea caliente ni que lo tenga en movimiento constante
verificar que el número de lote se halle sobre la bolsita que contiene el condón. Ese número nos informa que exámenes de calidad han sido efectuados en el condón mismo
no abrir el paquetito que contiene el condón con los dientes ni con tijeras
¡cuidado con los anillos, uñas y argollas metálicas añadidas a las perforaciones corporales "piercing" cuando uno manipula un condón pues, esos ornamentos pueden perforarlo!
siempre con los dedos ceñir el condón en su punta de tal suerte que uno no deje cabida a que el aire permanezca allí, esto antes de extenderlo sobre el pene. Hacer esto es importante y generalmente olvidado. No hacer esto es causa de que se raje el condón
colocarse el condón antes de tener contacto con los genitales del otro
siempre usar lubricantes hidrosolubles o hechos a base de silicón
durante la penetración revisar la ubicación del condón con la vista o con el tacto de la mano
El condón se rasgó y… ¿mi salud?
[Le condom s'est brisé… et ma santé?]
La rotura de condón nos deja expuestos a los mismos riesgos que nos expone no usar nada para protegernos contra el VIH u otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
Tres meses después de que el condón se nos rompió es importante consultar un médico y hacerse exámenes de detección de ITS y, tres meses más tarde hay que practicarse el del VIH/sida.
Si se te ha roto tu condón con una pareja con VIH o una pareja de quien tú ignoras su estado serológico, tienes acceso a lo que denominamos profilaxis post exposición al VIH (PPE).
LA PPE NO ES UNA MEDICINA MILAGRO. La medicación prescrita en la PPE está conformada por los mismos medicamentos que los dados contra el Vih, una combinación de tres diferentes medicinas que se deben tomar cada dos horas a horario inamovible según el récipe. Estos medicamentos implican fuertes efectos secundarios como náuseas, vómito, diarrea y fuerte cansancio. La ingestión de la PPE debe hacerse bajo supervisión médica.
Antes de prescribir la PPE el médico debe proceder a una evaluación de los riesgos de transmisión. Para acrecentar las posibilidades de eficacia debemos comenzar a tomar los medicamentos lo más pronto posible, esto es en las 36 horas siguientes a la infección, el término máximo es de 48 horas.
Nosotros formamos una pareja y anhelamos no usar más el condón
Nous formons un couple et nous ne désirons plus le condom
Si vives una relación de pareja desde un cierto tiempo, es posible que deseéis abandonar el uso del condón. Esa decisión debe ser la decisión de ambos. Es preferible que sean ambos los que hablen de ello, hay que hacerlo con honestidad y hay que manifestarse libremente. Vos podéis elegir un acuerdo de exclusividad sexual, de honestidad y de confianza mutua, o de de uso del condón si vuestra relación es abierta como acontece con frecuencia.
La próxima etapa consite en consultar un médico y realizarse un examen de detección de ITS y de VIH. Recuerda que antes de hacerte un examen de detección de VIH debes prever un periodo de tres meses de espera a partir de la última relación riesgosa. En tanto no sean recibidos negativos todos los resultados de los exámenes, debéis mantener el uso del condón en vuestra relación.
Para las parejas donde los dos son seropositivos la realidad es un poco diferente. Tenemos la tendencia a pensar que porque ambos son seropositivos de VIH no es necesario ya el usar el condón en las relaciones sexuales. No es así de fácil.
Existen diferentes tipos de VIH. Si vives con el VIH-1 y tu pareja con el VIH-2, es probable que te contagie el VIH-2 en una relación sexual no protegida y que tú, a tu vez, le contagies a él con tu VIH-1. Entonces vosotros seréis a partir de ese momento portadores de dos cepas diferentes entre sí de VIH, lo que afectará considerablemente vuestro estado de salud. En ese caso ambos estarán más expuestos a ser alcanzados por ITS.
Encima de todo esto, si ambos toman medicamentos anti VIH diferentes y desarrollan resistencias a esos medicamentos, esas resistencias pueden transmitirse entre sí en el curso de una relación sexual. De esta suerte las futuras opciones de tratamientos se verán limitadas.
Si usted está en pareja donde ambos son seropositivos, ustedes pueden escoger el abandonar el uso del condón. Sin embargo se recomienda informar eso al doctor y asegurarse un buen seguimiento médico, es asunto de cuidar bien de la salud.
Consejos para hacer fácil el diálogo sobre el sexo seguro
[Trucs pour faciliter la discussion sur le sécurisexe]
conoce las razones por las cuales debes usar el condón. Es más fácil negociar su uso cuando uno sabe qué es lo que uno quiere
aborda el tema antes de estar en la vorágine de la acción, a menos que elijas el lenguaje no verbal
¡habla de eso con tu entorno! Quizás tu entorno conozca técnicas que ayuden a imponerte en el momento de abordar el asunto de usar el profiláctico con la pareja sexual
recuerda una situación en la que te viste en la obligación de negociar el uso del preservativo. ¿Cuáles problemas encontraste? ¿como superaste esos problemas?
¿Con cuáles estrategias contáis vosotros para abordar el tema?
fuentes
[Références]
Germain, B. Langis, P. La sexualité; regards actuels. Éditions Études Vivantes. 1990-602 pages.
The complete guide to Safer Sex. The institute for Advanced Study of Human Sexuality. Barricade books Inc. 1992. 252 pages.
Wolfe, D. and the Gay Men's health Crisis. Men like us; The Complete Guide to Gay Men's Sexual, Physical, and Emotional Well-Being. Ballantine Books. 2000. 629 pages.
La PP. Document rédigé par René Lavoie
