jueves, 9 de julio de 2009

CRESTOMATÍA DE PREGUNTAS SOBRE LAS DROGAS

Crestomatía de preguntas sobre las drogas


Preguntas sobre las drogas


1. ¿Qué es una droga?

La definición de La Organización Mundial de la Salud (OMS) es prolija: "denominamos droga a toda substancia que, introducida en un organismo vivo, puede modificar una o varias de sus funciones". En este orden de ideas, todo medicamento puede ser designado con la denominación "droga". Según el uso que les damos las drogas pueden ser utilizadas con fines médicos o con fines de esparcimiento.

Sin embargo no se trata de una definición más entre otras tantas. El hecho que existen varias definiciones diferentes entre sí complica la conversación sobre el asunto ya de sí ríspido.

Intentemos dejar la retórica exhaustiva que busca hallar el término consensual para mejor ver qué tratamos, qué es lo que hablan los interlocutores que abordan el tema éste.

Detrás de la polisemia de ese término se encuentran cuando menos tres nociones principales, esenciales e independientes entre sí, a más de otra menos importante pero implícita en el uso de ese término.

La noción esencial es irrefutablemente la acusada a las drogas psicotrópicas, éstas son el conjunto de substancias de origen natural o sintético que pueden en su acción impactar el sistema nervioso central, alterar la actividad mental, las sensaciones, las percepciones, los comportamientos. Este primer significado de el término "droga" es quizás para nosotros el más común, el primero que nos llega a las mientes. Si sola esta definición guardamos en las mientes como concepto de "droga", tenderemos a formar una gradación según el efecto psicotrópico de cada producto por orden decreciente dependiendo de su fuerza: alcohol, heroína, opiáceos mayores (morfina, opio, etc.), crack, cocaína, éxtasis, LSD, otras alucinógenas (champiñones, etc.), cannabis índica, tranquilizantes.

La otra noción que tenemos de la palabra "droga" es la noción de dependencia, ésta es la pérdida de libertad en relación al consumo del producto droga, la dependencia es física y psicológica, asunto que fue tema de discusión, disertaciones y disensiones en los años ochenta. Tomemos la clasificación de esos productos según su nivel de adicción y notemos los cambios: heroína y opiáceos, licor, crack, tranquilizantes, tabaco, cocaína, éxtasis, hachís, LSD y alucinógenos.

La tercera de esas nociones tiene mucho menos que ver con el significado primero de la palabra "droga", pero ésa influye de manera cuasi sistemática todos los argumentos sobre este asunto: se trata de el nivel de daño al organismo que el producto imprime. Quede claro que este daño no está relacionado con el efecto psicotrópico del producto ni está vinculado con la dependencia que genera, más bien tratamos de los efectos nocivos al organismo; a corto término pueden ser una sobredosis de heroína y el coma etílico que es una sobredosis de licor, a largo plazo están por ejemplo la cirrosis alcohólica y el cáncer de pulmón de la persona fumadora de tabaco o hashish, esto contradice la falaz idea muy generalizada que el fumador de hachís no corre peligro de cáncer debido a los carcinogénicos. Es esta noción la más aceptada por la Comisión Henrion en Francia para clasificar las drogas por orden de peligro decreciente, medida que no debe sorprendernos toda vez que dicha Comisión estaba presidida por un médico. Estas clasificaciones dieron pábulo a que la prensa publicara títulos como "el tabaco es más peligroso que la heroína según los resultados de la Comisión Henrion", con este estilo de noticias amarillentas confundían grado de peligro general de un producto con grado de daño puntual al cuerpo humano. El peligro general de una droga, debemos entenderlo, no puede ser sino la resultante de el mal que hace al organismo, de su nivel de dependencia que activa en el consumidor, así como por su efecto psicotrópico.

Pasemos ahora a las nociones menores que nada tienen que ver en realidad con la definición de la palabra "droga", nociones que frecuentemente sobreentendemos en las arengas sobre la droga y que dejan en nosotros una imagen distorsionada de la realidad; ésta que es la última noción a la que hacemos referencia de manera implícita cuando usamos la palabra "droga", es la de la legalidad o la de la ilegalidad de los productos; nosotros fácilmente concebimos que un producto ilícito es una droga, y por ende inferimos que un producto como el alcohol y el tabaco porque tienen su venta legal, no son drogas. La pertinacia de estas concepciones ha falseado el verdadero quid de la discusión, que hoy por fortuna, oficialmente ha quedado abandonado. Conservemos pues la fija idea que las drogas ilegales están clasificadas bajo la denominación de estupefacientes.

De lo supradicho se desprende que en general hacemos una división de drogas ilícitas en dos categorías: "duras" y "suaves". Estas concepciones muy empleadas hace algunos años todavía, por fortuna ya son cosa del pasado. En el inicio se creía que una droga suave no generaba dependencia física y, por el contrario se creía que una droga dura sí la generaba. Lamentablemente el significado de droga suave deriva en sinónimo de droga poco peligrosa y, para la droga dura se le concibe muy peligrosa. Estas concepciones son falaces porque una vez activada la dependencia no existe grado, no hay poca o mucha dependencia, la hay o no la hay.



2. ¿Qué es un estupefaciente?

El término "estupefaciente" en principio es utilizado para definir una substancia que produce parálisis de los centros nerviosos, a más de desatar una dependencia. Más tarde el empleo de este término alcanzaría a varios productos psicotrópos.

Algunas substancias (morfina, heroína, codeína, cocaína, etcétera), conocidas por sus efectos nocivos y por el abuso en su consumo, han dado pábulo a convenciones internacionales las que han terminado por anexar en listas anexas estas substancias.



3. ¿Qué es la tolerancia?

LLamamos tolerancia o dependencia al grado de adaptación del organismo a los efectos de un dado producto psicotrópico.

Cuando el organismo sufre las primeras exposiciones a un producto, el individuo presenta una tolerancia cero. La sensibilidad del cuerpo al producto está al máximo.

Toda vez que los efectos del producto van a darse al máximo, es recomendado comenzar con exiguas dosis con el fin de evitar efectos indeseables, léase sobredosis.

Si la persona consume con regularidad un mismo producto psicotrópico, la tolerancia aumenta y hasta puede llegar a ser muy grande. En este caso, el organismo está habituado a la presencia del producto y por ende bajan sus efectos, por lo que protege al individuo de la posibilidad de una sobredosis. Los efectos del producto disminuyen y por ende el individuo tendrá la tendencia a aumentar las dosis para tener los mismos efectos que al principio. Va a acontecer que la tolerancia está al máximo al grado que incluso aumentando las dosis el producto no surte los efectos de las veces primeras.

Para hallar esos efectos del principio habrá entonces que dejar de consumir durante varios días, esto es pasar un período de abstinencia, comenzar de nuevo el consumo del producto y hallaremos entonces los efectos de las veces primeras. Lamentablemente hay un riesgo al hacer esto. Como la tolerancia ha disminuido y se halla próxima a cero, si el individuo comienza de nueva cuenta con grandes dosis a las que está habituado, hallará una sobredosis. Por esto, el sujeto deberá después de un período de abstinencia consumir pequeñas dosis. Hay que estar consciente del efecto que hay sobre la tolerancia para poder respetar esta norma psicológica.

Esta tolerancia no es privativa de los psicotrópicos ni de la raza humana, en realidad es un fenómeno biológico básico que se realiza a nivel celular y que se halla en todo mamífero como es el caso nuestro.

Por otro lado, todos los psicótropos no presentan esta característica y ciertos fármacos no psicótropos la presentan. De los psicotrópicos citamos los opiáceos que la presentan al alto grado, como también el alcohol y los tranquilizantes.

Por el contrario las anfetaminas y sus derivados, la cocaína y el hashish están desprovistos desta virtud. Entre los no psicótropos algunos medicamentos como vasoconstrictores prescritos contra la reuma, o la cortisona en forma de pomada para los eczemas, presentan serios problemas de tolerancia.

Esta tolerancia parece ser un preexistente inherente, indefectible e indispensable de la existencia de un producto que haya una dependencia física genuina.



4. ¿Qué es la dependencia?

Diferenciemos muy bien, aun cuando de ellas se ha hecho una mixtura: la dependencia física es disímil de la dependencia psicológica.


Dependencia física

La dependencia física es un fenómeno que se dearrolla sin que el sujeto esté consciente. Se da de manera subrepticia sin ninguna señal que permita constatar su presencia. Uno se percata deste problema ya cuando está presente y bien instalado por un producto específico, además se establece de por vida ya que es imposible hacerla partir. El sujeto puede hacerse abstemio del producto, el sujeto puede nunca más consumir en absoluto el producto del cual depende pero, la dependencia (contraria a la tolerancia) pervive en la persona de manera sempiterna. Si el individuo recomienza, aun si lo hace con pequeñas dosis, aun si consume el producto sólo una vez el producto va a hacer una llamada al organismo. Las células de la memoria, células que se alojan en el cerebro del individuo, van a ser despertadas y harán a su vez un llamado al producto en cuestión. En ese instante la persona estará presa de las demandas imperativas del producto, el individuo retorna al esquema patológico de la farmacodependencia primero que hubo ya conocido al principio.

El sujeto con mucha frecuencia no está consciente de su dependencia del producto que consume, para saberlo la persona debe instalarse un periodo de abstinencia, luego esperar unas 48 horas después del último consumo aparecerán los síntomas de la necesidad del producto. Para la heroína son cinco días de manifestaciones y, de diez a quince días en el caso del alcohol. Estos intervalos dependen del producto que la persona suele consumir; las manifestaciones de ausencia, de carencia del producto varían según el producto mismo.

El drogadicto difícilmente entiende qué le acaece, no sabe que es la carencia de la droga. Habrá de parar el consumo muchas veces además de escuchar a un amigo hablar de este fenómeno, para que la persona dependiente haga un vínculo entre lo que le acontece, que son síntomas como son el dolor, alucinaciones, crisis, convulsiones, el aterimiento, la ansiedad, depresión y, la necesidad del producto durante varios días. Ha menester que la persona entienda la relación que existe entre los dolores y los síntomas, y la falta del producto, para que así se dé cuenta de su dependencia.


La dependencia psicológica

La dependencia física está muy relacionada con la dependencia psicológica, siendo esta última de ambas la primera que se presenta, incluso existe con antelación al primer consumo. Ella, la dependencia física, es aumentada con el primer consumo del producto pero permanece oculta por la intoxicación. Esta dependencia aparece vehemente cuando el farmacodependiente está mejorando en la etapa de abstinencia, se presenta con depresión, falta de deseo, inhibición motriz y psíquica, se presenta con el vehemente anhelo del producto y con mecanismos reflejo de hábitos comportamentales vinculados al producto. También hace su presencia con dolor físico y frustración. La dependencia física se establece durante varios meses, léase años, en que el individuo presenta la necesidad persistente del producto, lo que incide en recaídas.



5. ¿Qué es el síndrome de abstinencia?

La abstinencia consiste en la interrupción de el uso de productos tóxicos con el fin de poner término a la intoxicación. Esa abstinencia pone al organismo en el aprieto de salir de la dinámica del la dependencia, esto es, ajustar el organismo a vivir sin el producto, es buscarle un nuevo equilibrio en la ausencia de droga.

Para poder hablar de abstinencia hemos de parar el consumo del producto sin reemplazarlo por otra droga. Si éste es el caso no podemos afirmar que hay abstinencia sino más bien politoxicomanía.

La abstinencia física consiste en liberar el organismo de la droga, del producto al cual el organismo se ha adaptado. El paro de consumo del producto trae manifestaciones psicológicas más o menos dolorosas las que dependen del producto consumido. Ocho a quince días bastan para lograr la abstinencia.

La abstinencia psíquica es mucho más luenga en su rango de alcance, es más delicado y más difícil lograrla que la física. La ayuda de parte de especialistas es indispensable en la mayoría de los casos. Esta abstinencia en el consumo apunta a que el usuario de la droga, después que logró la abstinencia física, halle otros instrumentos, construya otros vínculos como entorno, y busque otro medio que lo rodee fuera del medio de la droga y de toda su parafernalia. Estas mudanzas exigen cambio del entorno y el reemplazo de amigos, así como pagar las deudas contraídas. Estos cambios exigen de aprender de nuevo a vivir y a aprender a sobrepasar las pruebas de la vida sin tener que socorrerse de la droga. Es imperativo que la persona debe construirse nuevos medios de defensa contra la frustración y contra el dolor físico. El aprender a administrar esos momentos problemáticos con la ayuda de un especialista, puede ayudar a que la persona deje su ulterior consumo de droga.



6. ¿Quién es una persona drogada?

Es aquella persona que consume drogas, productos tóxicos.

Entre los seres drogados encontramos consumidores y los drogadictos o toxicómanos.

Los seres dependientes denominados toxicómanos, han desarrollado una dependencia de un producto, estas personas no pueden eludir el consumirlo pues les aparece el síndrome por la falta de dicho producto, los signos son claros y sendos a cada producto.

Los usuarios de drogas son aquellos y aquellas quienes han consumido drogas sin haber desarrollado dependencia; esto según ellos y ellas.



7. ¿Es frecuente la dinámica de ascensión del hashish a la heroína?

Todo depende del uso que se ha dado al hachís: algunos consumidores usan la cannabis sólo eventualmente, aquí se trata generalmente de personas avisadas que fuman hashish pero rehúsan poner la mano en drogas denominadas "duras" (heroína, cocaína...) a sabiendas que éstas acarrean dependencia física. Otra suerte de personas se sienten mal consigo mismas y hallan en el hashish un medio de evadir la insatisfacción. El consumo de hachís aumenta y deriva en una evasión de la realidad. Es una solución fácil ante un malestar pero que, sin abordar el problema, lo único que acaece es que el cuadro se agrava; es este caso la dependencia psicológica del hashish y, en algunos otros casos incluso, es un comportamiento toxicomaníaco. El peligro de probar otros productos tóxicos (potenciar a escala exponencial) es entonces potencialmente real; le acontece a una persona que busca ante todo evadir sus problemas a la vez que se niega a sí misma los peligros, como son la dependencia física y la psicológica. Los especialistas declaran que el asunto de ascensión en el campo de las drogas es un falso problema, ellos declaran que aquéllos que pasan de una droga a otra "dura" lo habrían hecho de cualquier modo.

Estos últimos dictámenes no son compartidos de manera unánime, por lo que hay que hacer una auténtica discusión.



8. ¿Qué es una sobredosis (overdose)?

En una sobredosis, todo medicamento psicótropo potencialmente ocasiona, solo o asociado con el alcohol, la muerte.

Éste es el solo caso de urgencia auténtico. Cuando el toxicómano no avisa, no grita, no hace ruido, mientras duerme, tendemos a ver los momentos difíciles que nos hizo vivir cuando su crisis de abstinencia. Éste es el momento de preocuparse. Debemos revisar que respira bien y que lo podemos despertar si lo meneamos un poco. En caso contrario hay que incontinenti llamar al auxilio.



9. ¿Es el estado de abstinencia algo urgente?

El estado de abstinencia no es un estado de urgencia, excepto en el caso del licor cuando éste pueda acarrear un delírium trémens (delirio temblón).

El adicto consumidor de drogas "duras" (heroína por ejemplo) conoce bien este estado y sabe qué hacer para no estar en esta situación. Esta persona no necesita medicinas para ello. Contrariamente a la sobredosis, cuando está carente del producto del que depende, lo exige, presenta ansiedad, angustia, no cesa de pedir el producto que sólo él puede calmarlo. En este estado puede hasta hacerse violento, puede ser amenazante, culpabiliza a su entorno de no querer ayudarlo. El abstemio puede hacer chantaje psicológico en su entorno para lograr obtener los medicamentos, una consulta con un médico o bien, el dinero para adquirir su dosis con el detallista de drogas denominado vulgarmente dealer.

El proceso a seguir es darle un medicamento puntual para 24 horas o para las 48 horas que sigan, este medicamento debe ser prescrito por un médico y la dosis debe ser terapéutica; no debemos dejar esta medicina al alcance del farmacodependiente pues, existe el peligro que ingiera todo el medicamento de un solo golpe o dividido en dos porciones.

Esta respuesta o acto nada tiene que ver con la abstinencia ni con la urgencia.

Después de dos hechos, sea que el toxicómano comience de nuevo a consumir, lo que hace desaparecer el síndrome de abstinencia; o bien que el toxicómano no quiera comenzar de nuevo a intoxicarse. En este último caso es bueno aconsejarle que consulte un centro especializado para poner en marcha la abstinencia o bien suministar un producto substituto.



10. ¿Qué es un politoxicómano?

Un politoxicómano es el consumidor de varias clases de estupefacientes. Los politoxicómanos elaboran fecuentemente mezclas con productos en los que contamos el licor y medicamentos psicotrópicos a los que alteran su uso.



11. ¿Es igual fumar tabaco que fumar cannabis sativa índica (marihuana, hashish, hachís o hash)?

La mayor parte de los fumadores de marihuana, también denominada cannabis, hashish, hachís o hash, fuman cigarrillos de tabaco pues, para experimentar los efectos de la marihuana, la que es fumada generalmente con tabaco, la persona consumidora deberá inhalar el humo. Una campaña de información contra el consumo del tabaco es un maravilloso vehículo para hacer la prevención en asuntos de toxicomanía.

Claro que los efectos son disímiles:

Los efectos del tabaco traen consigo degradación de los vasos y de los pulmones. La intoxicación con tabaco no altera las percepciones visuales ni las auditivas, como tampoco modifica los reflejos ni la relación con el otro ni consigo mismo toda vez que, el tabaco no es un alucinógeno. Por el contrario, los efectos de el cannabis no aportan degradación al cuerpo pero, por el contrario, traen consigo degradación psíquica: el cannabis produce alucinaciones, altera el estado de ánimo (puede generar exultación o depresión), modifica las percepciones visuales y las auditivas, hace perder el control de uno mismo, altera la percepción de la distancia, modifica los reflejos. Si bien es cierto que uno puede conducir al fumar tabaco, no lo es en el caso de el cannabis sativa índica, por lo que categírcamente se aconseja no hacerlo. La alienación ocasionada con marihuana es la misma que la embriaguez con alcohol, ambos productos generan idénticos efectos en la persona que consume y conduce.

¿Podemos fumar cannabis sin ser fumador de tabaco? Algunos fumadores de mariguana dicen que sí pero, los científicos que tienen a su cargo dar seguimiento a esos toxicómanos, declaran jamás haber visto un caso de un individuo que fumando hash no fume tabaco. Como sea, en el supuesto que un fumador de cannabis no fuma tabaco, le será indispensable aprender a inhalar la marihuana para sentir los efectos.



12. ¿Cuando un toxicómano adolece un período de abstinencia, hay que también pedirle que deje de fumar?

Sí hay que pedirle que deje su consumo de cannabis si está en sus posibilidades.

¿Suplicarle que deje de fumar tabaco? No porque el tabaco no es un psicotrópico ni un estupefaciente.
No hay que soslayar que la abstinencia de las otras drogas es ya en sí dolorosísima y frustrante, por ello no aunemos la abstinencia del tabaco, más tarde habrá tiempo para parar el tabaquismo cuando se halle lejos de la drogadicción, ya que haya modificado su vida y ya que haya hallado otras causas para dejar de fumar tabaco. El tabaquismo finalmente es un problema nimio en relación a la toxicomanía de los opiáceos y de los alucinógenos.



13. ¿Qué hay que hacer cuando nos percatamos que el hijo o nuestro adolescente es toxicómano?

En principio debemos dirigirnos al centro especializado para toxicómanos, esto es con el objeto de obtener consejos sobre la materia para saber cómo afrontar esta realidad.


Acto seguido debemos hablar con nuestro hijo/hija o con el/la adolescente de sus dudas. Hemos de observar: que llega a casa a horas no previstas, que gasta mucho dinero sin que veamos qué compra, que arrastra cosas dudosas y, sobre todo preguntarse uno a sí mismo si es que está drogándose. Uno debe preguntárselo para ver qué piensa de ello, si lo niega no vale la pena insistir; a veces las preguntas son más importantes que las respuestas. Si el joven o la joven reconoce haber tomado y consumir con frecuencia drogas, hemos de preguntarle si está dispuesto a ir a consultar con un profesional que le dará ayuda. En caso que dé su asentimiento es al joven a quien le toca concertar su cita con el profesional de la salud. Usted puede acompañarle a la primera de las citas. En el caso que no acepte la ayuda del profesional, es a los padres a quien corresponde fijar una cita para ir a consultar con el profesional para lograr consejos sobre la materia.



14. ¿Cómo saber si vuestro hijo o adolescente es o no toxicómano?

Podemos formularnos la interrogante ante un adolescente que llega más tarde de lo usual, a deshoras en que no lo escucharmos ya entrar.

El crío tiene líos con droga cuando da una hora de regreso a casa y no la respeta, cuando anda siempre constreñido de dinero y sin embargo no vemos qué compra, cuando narra cada vez más historias inverosímiles, cuando su consumición de tabaco es cada vez mayor, cuando está más interesado en irse de fiesta con los amigos que en contruir su futuro, cuando es expulsado de la Escuela o del trabajo y él cree siempre tener la razón, cuando es veleidoso en su carácter sin motivo.

Claro que no una sola de estas señas es signo de toxicomanía; pero por el contrario, si varios de esos síntomas son observados en el adolescente, en ese caso puede uno presumir que estamos frente a un caso de consumición de drogas y que hay la presencia de dependencia.

Para ayudarse, es recomendado que los padres del crío vayan a pedir la ayuda de un centro especializado en toxicomanía. Vale más a los padres ir a pedir consejos pues, puede que no se trate de un caso de toxicomanía sino más bien de un fútil problema propio de la adolescencia, por supuesto que si fuere el caso, más vale que los padres del hijo o de la hija soliciten la información, en vez de lamentar no haberlo hecho ya que todo esté demasiado avanzado.



Crestomatía de preguntas sobre la substiución de opiáceos


Preguntas sobre la substiución de opiáceos

1. ¿Cómo actúa la heroína?
2. ¿Cómo se hace uno dependiente?
3. ¿Por qué la evolución de cada uno es diferente entre sí?
4. ¿Qué es un tratamiento de substitución?
5. ¿Permite el tratamiento de substitución parar totalmente el consumo de droga?
6. ¿Por qué un tratamiento de substitución es eficaz?
7. ¿Cuáles son las diferencias entre la metadona y la buprenorfina?
8. ¿Cuáles son los médicos que prescriben los tratamientos de substitución?
9. ¿Cuál es el papel del farmacéutico?
10. ¿Por qué ser seguido por un psicoterapeuta?
11. ¿Cuánto tiempo dura un tratamiento de substitución?
12. ¿Qué debe contener un tratamiento de substitución para que sea eficaz?

Nota: Su tenéis otras preguntas o dudas sobre este asunto y gustáis tener respuesta, enviadnos un mensaje a el órgano comunitario


1. ¿Cómo actúa la heroína?

En general tenemos la tendencia a decir que la dependencia es psicológica y que con la voluntad podemos lograr deshacernos de ella. En parte es verdad pero, es un poco más complicada esta vorágine de la dependencia. Los mecanismos con que reacciona nuestra psicología trabajan de manera demasiado complicada e inextricable, tanto que es difícil entenderlos.

El cerebro posee células y receptores sobre los que se fijan un cierto número de substancias, éstas son secretadas por nuestro organismo y aseguran el buen funcionamiento de los sistemas de nuestro cuerpo y de nuestro cerebro.

La heroína se fija sobre un determinado número de esos receptores y provoca una reacción sumamente potente y brevísima. Contrariamente a las substancias naturales, esa droga incoa desajustes importantes que serán origen de graves problemas del comportamiento.

Si repetimos el consumo de heroína, paulatinamente los receptores no pueden reaccionar más de modo normal, entonces devienen insensibles y provocan reacciones en cadena para compensar los efectos biológicos de la heroína.



2. ¿Cómo deviene uno dependiente?

Al cabo de cierto tiempo la persona desarrollará un fenómeno denominado tolerancia. La tolerancia significa que los efectos devienen menos potentes, por lo que ha menester incrementar la frecuencia de consumos de droga. Simultáneamente se instala el fenómeno de la dependencia, que no es sino el apetito por la droga para calmar la falta de ésta, este vehemente apetito es imposible de reprimirlo.

Al principio son sólo los efectos positivos de la heroína los que experimentamos: un estado segundo, estado de euforia, un sentimiento de libertad, de bienestar, de potencia o de alivio, etcétera pero, pero un día se nos presenta la necesidad pertinaz de la droga y el síndrome de la falta de ella, vorágine que nos conduce al averno. Todos los síntomas que adolece la persona (sudoración, lagrimeo, escurrimiento nasal, aterimiento, calambres, dolores, náuseas, vómito, diarrea, angustia, nerviosismo, insomnio) demuestran que el organismo ya es dependiente de la droga.

Además, los efectos de la droga así como las acciones repetidas, son memorizados como automatismos maquinales. Esta pérdia de control evidencia que hay un desarreglo importante, desarreglo que nos dice que abstenerse de consumir no es cosa fácil cuando la dependencia se ha hecho inmanente al organismo.



3. ¿Por qué la evolución de cada uno es diferente entre sí?

Las consecuencias del consumo de heroína le son propias a cada persona, algunas personas caen en la dependencia más rápidamente que otras.

Las razones son sumamente complejas toda vez que obedecen a varios elementos psicológicos, sociales, psíquicos, genéticos, justamente como acontece con las demás enfermedades.

Los efectos de las drogas no son los mismos para todo el mundo, tal vez esto obedece al estado psíquico diferente de una persona a la otra, tal vez a ello obedece que una persona necesita consumir tal o cual producto. Hay que conocer que cuando la persona es dependiente de la heroína, fácilmente puede hacerse dependiente de otras drogas, medicinas, al tabaco o al alcohol.



4. ¿Qué es un tratamiento de substitución?

En medicina la palabra "substitución" corresponde al hecho que, el tratamiento suprime la deficiencia de una hormona o de una substancia que normalmente el organismo sintetiza.

Existen muchos ejemplos de tratamientos substitutos en endocrinología, en diabetología, etcétera. En ese momento hablamos que el nivel de la hormona no es suficiente o es inexistente. Para ello es prescrito un medicamento que adaptamos en función de los efectos clínicos ya psíquicos ya físicos.

Actualmente en el cuadro de los estupefacientes, la substitución trata sólo a los casos con opiáceos (heroína, Néo Codion®), el tratamiento de substitución sigue el mismo principio: el emplear un medicamento de el mismo tipo que la heroína, esto es, un mórfico pero que al mismo tiempo da efectos contrarios. Opuesto a la heroína, la que es sumamente poderosa y con un tiempo breve de acción, el medicamento permite:

• suprimir los efectos en ascenso y en descenso, y reducir el desajuste debido a esas variaciones brutales y repetidas

• detener el círculo vicioso toda vez que disminuye la dependencia y el ansia por la droga

También elimina la carencia, normaliza el comportamiento y aleja paulatinamente los efectos agudos del consumo de heroína. Esto permite pasar del consumo anárquico a uno más bien regular, dependiendo de el programa prescrito.



5. ¿Permite el tratamiento de substitución parar totalmente el consumo de droga?

Hemos de insistir sobre varios puntos para responder a este asunto:

• cada toxicómano es diferente, y por ende cada uno desarrollará una dependencia de diferente intensidad respecto al otro

• en función de los aspectos personales de la toxicomanía, el tratamiento será más o menos prolongado, cuando toma tiempo es cuando el toxicómano lo fue por mucho tiempo

• el tratamiento de substitución tiene por objeto parar el consumo de droga, curar el aspecto físico y aborda el plan psíquico

• El problema importante a tratar es la repetición de la acción de inyectarse, la que hace que la dependencia esté profundamente incrustada en la memoria

• toda vez que la dependencia de la droga ejerce un control total en el funcionamiento cerebral, hay que aprender a vivir social y mentalmente de nueva cuenta sin ella

• el tratamiento de substitución permite parar el consumir la droga, así como el inocularse pero, el fin es lograr parar de modo permanente y sin que persista el riesgo de la recaída, para ello se otorga tiempo para aprender a funcionar de nuevo sin la droga, y para razonar las causas de nuestra toxicomanía, para lo cual se necesita aceptar la ayuda médica y psicológica



6. ¿Por qué un tratamiento de substitución es eficaz?

Un tratamiento eficaz implica determinadas normas que trabajan en relación estrecha con las medicinas y la estrategia en su suministro, que finalmente es el tratamiento a seguir.

El medicamento:

Como en todo tratamiento, una medicina es eficiente si la administramos bajo ciertas reglas en lo tocante a la dosis, la vía de absorción y la cadencia en su periodicidad.

Esta estrategia es determinante para los estudios que demuestran la eficacia de la medicación sobre un grande número de personas.

La mayoría de toxicómanos a la heroína paran su consumo y aceptan el tratamiento, lo que incide por resultado en una general mejoría del estado de su salud.

El tratamiento clínico y psicológico:

Es fundamental que la persona sea tratada de cerca por un médico porque:

1. El tratamiento debe ser adaptado según el nivel de dependencia y según la reacción al tratamiento.

2. Las consecuencias y los peligros generados por la toxicomanía pueden entonces preverse, tratarse y seguirse.

3. El objetivo toral es la mejoría afectiva, social y profesional en el individuo toxicómano.

4. El tratamiento de substitución constituye un soporte y una protección para consolidar tu vida.



7. ¿Cuáles son las diferencias entre la metadona y la buprenorfina?

Ambos medicamentos presentan una acción que dura 24 horas su efecto, claro que bajo la premisa de que sean tomados en las dosis y frecuencia indicadas pues actúan de manera diferente:

la metadona ocasiona efectos equivalentes a la morfina, es de un efecto lento y de una duración prolongada de acción. La dosis de metadona debe ser administrada con rigor. No debemos tomarla al mismo tiempo que otros medicamentos mórficos (también denominados morfínicos), ya que sus efectos pueden constituir un riesgo de sobredosis lo que puede ocasionar efectos secundarios.

La buprenorfina (Subutex®) causa menos euforia que la metadona. La buprenorfina se fija de modo estable sobre los receptores, con lo que se impiden los efectos de la heroína y de otros mórficos. Ella no hace efectos eufóricos ni sedativos incluso si se toma en elevadas dosis y, el peligro de sobredosis es limitado cuando es tomada sola y correctamente.



8. ¿Cuáles son los médicos que prescriben los tratamientos de substitución?

Cualquier médico puede prescribir un medicamento de sustitución pero, como cada experiencia corresponde a un área de la medicina, los pacientes son orientados hacia las especialidades correspondientes.

Las circulares que determinan el cuadro de prescripción de los tratamientos de sustitución, indican las versiones a considerar en el seno de una gama de profesionales de la salud que comprende: médicos generales, farmacéuticos, centros especializados en cuidados de toxicómanos y, un centro hospitalario.

Los médicos que siguen de cerca a los toxicómanos colaboran estrechamente con los otros doctores de hospitalización, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, con el fin de apoyar bien y acompañar a las personas en una etapa y, para proporcionarles los consejos adecuados a propósito de sus problemas.

Los centros o los servicios hospitalarios especializados en asuntos de drogadicción proponen también otros diferentes tratamientos, a más que se encargan del paciente.

Estos médicos, de la ciudad, en un centro o en el hospital, están en estrecho vínculo con los farmacéuticos para que éstos estén al tanto del tratamiento prescrito, todo con el fin de mejor aconsejar y ayudar a las personas.



9. ¿Cuál es el papel del farmacéutico?

El farmacéutico por lo general regula a la persona que está bajo tratamiento de substitución. No es su único papel el de surtir las medicinas. Él conoce todos los medicamentos, proporciona consejos y responde a las incógnitas.

El toxicómano, al principio del tratamiento, puede proponer al médico el farmacéutico que conoce, esto es con el fin que el doctor sostenga relación con él para explicarle el tratamiento preestablecido. Si la persona paciente no conoce un farmacéutico, en esa inteligencia el médico puede darle referencia de alguno. Cuando uno empieza el tratamiento (al principio es diario), el farmacéutico es de una ayuda preciosa cuando uno va por la medicina pues, la persona se presenta angustiada ante él por los cambios que operan ella. Presentarse las primeras semanas ante el farmacéutico es imprescindible en esta primera etapa, pues uno elimina así la rutina de repetición de la droga.

El farmacéutico o la farmacéutico puede hacer recomendaciones a la persona y, responde a las incógnitas que presente el tratamiento prescrito.



10. ¿Por qué ser seguido por un psicoterapeuta?

En general los problemas de toxicomanía están vinculados con problemas psicológicos de los que no tenemos conciencia, o son problemas que negamos o que la droga nos permite olivdar u ocultar. Cada uno tenemos nuestro historial personalísimo.

Por otra parte, la dependencia trae consigo un soslayo de la depresión o, de problemas físicos que se agravan durante los años de consumo de droga.

Los médicos involucrados en nuestro tratamiento pueden dirigir a la persona hacia un colega, esto según el historial de problemas y complicaciones de la persona. Como cuando es tratada la depresión, el medicamento es un soporte pero, la exteriorización de lo que se ha vivido permite, sobre todo, un progreso importante para resolver problemas pasados y futuros.



11. ¿Cuánto tiempo dura un tratamiento de substitución?

Dura el tiempo que sea necesario, el tiempo depende de cada paciente, es dependiente de cada persona. No existe término universal: algunas personas podrán disminuir y parar al cabo de algunos meses, otras proseguirán el tratamiento durante más tiempo, algunas hasta durante varios años.

Existen numerosas situaciones, razones médicas o psicológicas que necesitan un tratamiento perdurable.



12. ¿Qué debe contener un tratamiento de substitución para ser eficaz?

No debe uno parar el tratamiento para ver si uno es aún el objeto de la tentación de la droga, mientras el médico estima que uno es aún feble.

No ceder a la presión de alguno de nuestro medio que nos dice que persistiremos a drogarnos a pesar del tratamiento, esto es completamente falso.

Si hay un acontecimiento que nos rompa la estabilidad, el doctor está para ayudarnos. Si la persona presenta problemas de orden económico, jurídico o laboral, las estructuras de auxilio social aconsejarán a la persona y lo ayudarán a desenredadar sus líos.

En los casos de efectos secundarios, hay que hablar de éstos con el médico de uno y describirle lo que nos acontece, lo que sentimos, lo que esperimentamos. Estos problemas pueden ser debidos a los medicamentos o a otro elemento que el médico puede diagnosticar con certeza.

Si el médico orienta a la persona a un terapeuta o a un especialista, no quiere decir que se deshace de los problemas, no, lo hace más bien para conocernos al través de la opinión de otro doctor, con el fin de avanzar o bien para tratar un problema específico que presentemos.

Si el farmacéutico pregunta a la persona, no debemos presentar miedo de departir con él, pues él está bien posicionado para darnos sugerencias sobre las medicinas que tomamos, esto porque hay personas que se automedican con productos superfluos y de los que en veces no conocemos sus secuelas.

Si la persona es hospitalizada, sea cual sea la razón, la persona está en la obligación de avisar al médico internista del hospital de su tratamiento, a la vez que darle los datos de su doctor que lo sigue periódicamente.

Debemos no dar nuestros medicamentos a un amigo o a una amiga toxicómano(a) con el espíritu de ayudarle ya que, cada caso es específico y por ende diferente del nuestro. Hay que aconsejar al amigo o amiga consultar con un médico, y hay que explicarle por qué es necesario.








Objetivos e Historia
[Objectifs et historique]



¿Quién es el organismo comunitario ?

El organismo comunitario es una propuesta a los hombres gai, homosexuales, bisexuales y hombres que sostienen relaciones sexuales con otros hombres, la propuesta consiste en varios programas gratuitos que promocionan la salud y la prevención del VIH/sida y de infecciones transmisibles sexualmente y transmisibles por medio de la sangre (ITSS).

A más de lo arriba dicho, el organismo comunal pone en marcha diversos programas que preconizan la transparencia, el respeto y la apertura de criterio de las personas. El órgano provincial comunitario a la vez organiza innovadoras campañas de carácter social toda vez que su equipo de interventores posee una experiencia en investigación comunal.



El aproximarse del organismo comunitario



El organismo comunitario elige un aproximarse a la salud -la que corre más allá de la prevención del VIH/sida o de fomentar el sexo seguro- y provee a los hombres seronegativos o seropositivos información y medios para desarrollar y sostener un más grande control sobre su salud física, mental, afectiva y social.

El Organismo comunitario concibe y ofrece programas y documentos que abordan asuntos como la aceptación de la orientación sexual, la estima de sí mismo, y medios para desarrollar capacidades relacionales. Esta aproximación, este acercamiento permite a la persona elegir y tomar los medios, los métodos, para mejorar su estado de salud, además le permite mejorar su calidad de vida lo que incide en bienestar.



¿Cómo integrarse a el órgano provincial comunitario?


Para ser miembro

¿Presentas tú el sentimiento de que te atañe la salud de los gays? ¿Deseas implicarte en la lucha contra el VIH/sida y las otras ITSS y devenir miembro regular? Busca el órgano provincial comunitario gay que te interesa.


Para ser voluntario

El organismo comunitario siempre está en la búsqueda de voluntarios para proseguir sus acciones.

Para hacer una aportación económica

Para proseguir nuestra misión y estar en posición de poder realizar nuestros varios programas, necesitamos de vuestra generosidad. Si deseáis hacer una aportación busca un órgano comunal y filantrópica y de manera altruista da dineros.

Otorgamos recibo oficial deducible de impuestos por donativos de VEINTE DÓLARES o más. Número de Organismo de Beneficencia.






Nota Bene. Todas las actividades y todos los programas de el organismo comunitariose realizan de manera gratuita.



Reportes Nuestros
[Nos rapports]

El órgano cumunal realiza reportes anuales.